LAS REGLAS DE PUNTUACIÓN.


Es más difícil puntuar correctamente que colocar correctamente los ace­ntos, porque si bien las reglas de los primeros son claras y obligato­rias, las de los signos de puntuación son muchas veces optativas: una per­sona colocará una coma donde otro pondría un punto, un punto y coma, o qui­zá nada. Por ello, más que reglas, se debe hablar de recomendaciones en el uso de los signos de puntuación.

Los signos de puntuación intentan suplir en la escritura a la entona­ción y las pausas. Me explico: la misma oración estás acostado puede signi­ficar cosas distintas dependiendo de que tenga la entonación de una pregun­ta, de una afirmación o de una exclamación de sorpresa. Necesitamos dife­ren­ciar estas entonaciones por medio de algún tipo de signo. Lo mismo suce­de con las pausas: una coma puede hacer variar dramáticamente el significa­do de una oración. Se dice que el zar Pedro el Grande tenía unos impresos preparados en los que ponía matar no tener piedad con los que firmaba las penas de muerte o sus conmutaciones. Si quería ejecutar al reo, ponía la coma tras matar: matar, no tener piedad; si por el contrario quería que la pena no fuera llevada a cabo, ponía la coma tras no: matar no, tener pie­dad. Sin llegar a estos extremos de truculencia, pensemos que no es lo mis­mo decir Elena, te llama Juan, que Elena te llama, Juan. La colocación de estos signos es, pues, portadora de un significado, por lo que hay que pen­sar muy seriamente si hay que colocar un signo o no y dónde.

Algo que hay que tener muy en cuenta es que, si bien todo signo de puntua­ción distinto de las comillas implica una pausa en la entonación, no toda pausa debe ser señalada por medio de una coma u otro signo, ya que hay pau­sas en el discurso que son puramente respiratorias, que se hacen inde­pen­dientemente de la puntuación para poder aspirar aire. No se deben esca­timar las comas, pero un uso excesivo de ellas suele resultar agobiante por lo entrecortada que dejan la lectura.


Uso de la coma[1][1]


- Se escribe coma entre palabras o grupos de palabras que van formando una serie y no van unidas por las conjunciones y, o, ni. Es decir, para separar una serie de tres o más sintagmas coordinados entre sí, a ex­cepción del último miembro de la coordinación, que irá encabezado por la conjunción coordinante:

Sólo han votado a favor Dinamarca, Holanda, Bélgica, Luxemburgo y Alema­nia. No han aceptado la propuesta ni España ni Irlanda ni Ita­lia. Es posible que a última hora se adhieran a la moción Gran Breta­ña, Francia, Grecia o Portugal.

- Se escribe coma para separar dos o más ideas diferentes que forman en conjunto una sola oración. Si hay más de dos, la última idea se separará del resto no con una coma, sino con las conjunciones y, o, ni. Separamos ahora no sintagmas, sino oraciones coor­di­na­das, aplicando el mismo criterio que en el apartado anterior (véanse los ejemplos anteriores).

- Se escribe coma para señalar una pausa debida al cambio del orden habi­tual entre los elementos de una oración. Con esta pausa se señala un hipér­baton, que no es otra cosa que la colocación de un complemento fuera de su posición habitual en el sintagma. Hay que colocar una coma entre la ora­ción que indica una circunstancia de tiempo, lugar o modo en que se realiza la acción y el resto de ella, si la circunstancia no va expresada en último lugar. Es un caso más de lo dicho antes: si la subordina­da adverbial no va al fi­nal de la oración compleja, estamos creando un hi­pérbaton que se seña­la por pausa en la entonación y por coma en la escritu­ra.

Obsérvese:

¿Has hablado ya con Bernardo? / Con Bernardo, ¿has hablado ya?
Escuchamos lo que narraba Luis totalmente embobados / Escuchamos, totalmente embobados, lo que narraba Luis.


- Se escribe coma para separar un vocativo del resto de la oración:

Julia, te ha llamado Luis / Julia te ha llamado, Luis.


- También se escribe una coma para separar cualquier complemento explicati­vo de un nombre, sea éste una aposición o una oración de rela­tivo explica­tivas:

Los excursionistas, que estaban cansados, se pararon a descansar

(compárese con

Los excursionistas que estaban cansados se pararon a descansar)


- Por último, se ponen entre comas las expresiones esto es, es decir, por consiguiente, por último, sin embargo, no obstante y otras semejantes que introducen una explicación:


Elena es un poco histérica; no obstante, actuó con una lucidez admi­rable en un momento tan difícil.

El punto y coma


El punto y coma supone una pausa menor que la del punto y más larga que la de la coma. En ocasiones, se usa un punto y coma en casos en que se podría usar un punto o una coma, lo que nos indica lo sutil de su uso.

- Se emplea punto y coma para separar series de elementos dentro de los cuales ya se emplean comas. Es decir, que se usa un punto y coma para sepa­rar diferentes ideas-oración dentro de la cláusula.


- También se usa (de manera alternante con los dos puntos) para separar frases que indican un hecho y su consecuencia. Es una manera de relacionar oraciones yuxtapuestas entre las que se establece una relación de causa-efecto.


- Se puede emplear para separar oraciones que tratan sobre el mismo tema. Seguimos viendo que las relaciones interoracionales dentro de la cláusula se pueden separar con punto y coma.

- Para unir oraciones relacionadas por una conjunción adversativa pero, sin embargo, no obstante. Las relaciones adversativas por coordinación pueden separarse también por punto y coma.

Elena es un poco histérica; no obstante, actuó con una lucidez admi­rable en un momento tan difícil.

Los dos puntos.


Los dos puntos tienen como misión fundamental la de llamar la aten­ción del lector sobre lo que viene a continuación. Representan una pausa fuerte semejante a la del punto. Se usan:

- Antes de una enumeración:

Los principales ríos de la provincia de Madrid son: El Tajo, el Jara­ma, el Alberche y el Henares.

- Ante una cita textual. O lo que es lo mismo, ante la parte literal del estilo directo:

...a lo que don Guillermo respondió: "No me sacaréis de aquí ni a la fuerza"

- Antes de una oración que constituye la confirmación, la conclusión o el resumen de otra que la precede.

...y sufrieron una derrota mayúscula: esta es la consecuencia de su prepo­tente actuación.

- Después del encabezamiento en una carta

Muy señor mío:
Querida Maribel:

El punto


Los signos de puntuación vistos hasta ahora sirven más para unir que para separar. Por el contrario, el punto es siempre un índice de separa­ción: indica el final de una oración, por lo que hay que tener muy presente que no se debe colocar un punto dentro de ella.

Hablamos del punto, pero en realidad hay que distinguir el punto y seguido, el punto y aparte, el punto final y el punto de abreviatura.

Se emplea para separar oraciones dentro del mismo párrafo. El punto y seguido separa las ideas contenidas en cada oración, pero permite mantener la unidad del párrafo. Como ejemplo baste ver la puntuación del presente párrafo.

El punto y aparte sirve para separar párrafos. Cuando se considere que la idea que se va a exponer rompe la continuidad con todas las anterio­res, es necesario cerrar el párrafo con un punto y aparte (v. la primera página de este capítulo).
El uso del punto final indica, simplemente, que el texto ha termi­na­do.
Se utiliza el punto también para indicar que la palabra se ha abre­viado. Es el único uso del punto detrás del cual no hay que poner mayúscu­la. Hay que destacar que las abreviaturas de unidades del sistema métrico decimal no llevan punto, mayúsculas ni -s de plural.

Sres. ('señores'), dcha. ('derecha'), P.C.E. ('Partido Comunista de España'), etc. ('etcétera')
km ('kilómetro' o 'kilómetros'), m ('metro' o 'metros')

Los puntos suspensivos


Son siempre tres puntos que representan una interrupción o pausa lar­ga, indicadora de que la idea ha quedado sin concluir. Ello puede ser debi­do a varias razones:

- Se deja inconclusa la frase porque el lector puede finalizarla:

No, si es lo que digo yo siempre: El que a buen árbol se arrima...

- Para permitir al lector sacar sus propias conclusiones sobre aque­llo que se dice. Resulta así más expresivo lo que se omite que lo que está expreso:

Sí, el nuevo mucho presumir de experto, de perro viejo; pero cuando tuvo que enfrentarse a ello...

- En lugar de la palabra etcétera en las enumeraciones:

El metro de Moscú era un maremágnum de gentes diversas: rusos, ucra­nianos, us­becos, armenios...

- Para dejar en suspenso una frase que luego se completa con una sa­lida inesperada:

Aquello era desesperante: no sabía si recomenzar el trabajo, apagar el ordenador e irme... de repente me di cuenta de que lo único que pasaba era que había desconectado la pantalla.

- En una cita textual, para indicar que se omite algo -en este caso suelen ir entre paréntesis-:

"La cosecha de 1995 ha sido excepcionalmente buena. Tenemos que el trigo (...) ha superado con creces las expectativas..."

Los paréntesis


Sirven para delimitar el principio y el final de un fragmento inter­calado dentro de otra oración, sobre todo cuando tiene carácter explicativo o aclaratorio aquello que se intercala. Suelen usarse en casos como los siguientes:

Carlos Martín ("El Bolo"), ha sido detenido esta mañana en Bui­trago (Madrid), acusado de tres delitos de robo a mano armada. La empresa QUITI­NOSA, de Madrid, ha afirmado que promoverá la acusación particular (dado que los tres robos han tenido lugar en centros de esta empresa)...

Hay que hacer, no obstante, una puntualización: en la actualidad se tiende cada vez menos a usar los paréntesis y en su lugar resulta ya más habitual colocar la raya (—), el guión (-) o la coma. El texto anterior queda más apropiadamente puntuado de la siguiente manera:

Carlos Martín ,"El Bolo", ha sido detenido esta mañana en Bui­tra­go (Ma­drid), acusado de tres delitos de robo a mano armada. La empresa QUITI­NOSA, de Madrid, ha afirmado que promoverá la acusación particular, dado que los tres robos han tenido lugar en centros de esta empresa,...

Los corchetes (o paréntesis cuadrados)



Estos signos son de muy poco uso. Se emplean fundamentalmente cuando en una frase entre paréntesis es necesario intercalar otra también entre parén­tesis:

...resultó agraciado con el Premio Especial de la Crítica en 1992 (año en que también obtuvo el Aguila de Oro en la Mostra Literaria de Roma por su novela El sueño culpable [Seix-Barral, 1992])...

Un uso específico de los corchetes es el que sirve para indicar en textos literarios que el editor introduce un comentario personal, una acla­ración o rellena una laguna:

...y el Conde Arnaldos, el de los rubios rizos, sacó su e[spada de la vai]na...

1.8 La raya (o guión largo)


No se debe confundir la raya (—) con el guión (-), más corto: sus usos son dis­tintos. La raya se utiliza:

- Para sustituir al paréntesis cuando intercalamos una oración dentro de otra.

- (En el diálogo) Para indicar que toma la pa­labra otro interlocutor:

— ¿Y tú qué les has dicho?
— Que no estaba de acuerdo, que me parecía injusto...

El guión


Por su parte, el guión se usa para:

- Separar sílabas de una palabra a final de renglón.
- Separar los dos miembros de una palabra compuesta que no forma uni­dad ( v. capítulo anterior).
- Separar fechas que indican un período: 1953-1998; 15 de diciembre de 1992 - 13 de enero de 1993

Las comillas


Las comillas presentan variantes gráficas: las más habituales son las elevadas (") y las españolas o angulares (« »). Su uso es el mismo:

- Para enmarcar citas literales y frases hechas o refranes:

...y Pepe nos dijo: "Ya no sé qué hacer"
Juan Pedro siempre se juntó con gente interesante por aquello de que "Al que a buen árbol se arrima..."

- Para indicar que una expresión es usada en tono irónico o de broma:

Sí, en tu tienda todo lo que vendes es de "alta calidad"
(luego es de cali­dad pésima).

- Para enmarcar el título de una obra (aunque si se trata de una obra editada independientemente, es más correcto subrayarlo):

Luis Alberto nunca leyó "Crimen y castigo".
(Aunque es preferible Luis Alberto nunca leyó Crimen y castigo. )

- Para escribir palabras extranjeras o incorrectas:

Ten en cuenta que con este "hardware" no puedes sacarle mucho rendi­miento a tu "softwa­re"

Anduve, anduve, hasta que me "cansuve"

Los signos de admiración (¡!)


Se colocan al principio y al final de una palabra, frase u oración que expresa una fuerte emoción (sorpresa, asombro, ira, decisión, etc.):

¡Nunca!
Salió a la carretera sin rumbo fijo y ¡hala, a tragar millas!
¡Siéntate, estúpido!

Los signos de interrogación (¿?)


Enmarcan una pregunta:

Tú no eres de aquí, ¿verdad?
¿Verdad que tú no eres de aquí?

Diponible en:


http://www.asmadrid.org/spanish/gram/punto.htm


[[http://clasesvirtuales.wikispaces.com/page/edit/Reglas%20para%20el%20uso%20de%20los%20signos%20de%20puntuaci%C3%B3n?token=db74adabb19a4602b99aa5381929f9d1#_ftnref1|]]