Toda la información aquí presentada es tomada del profesor Nelson A. Rojas A.
nelsonrojasavendao@yahoo.es

Parte 1

1. Diferencias entre oralidad y escritura


… el choque de la mente moldeada por la escritura con la mente de la oralidad… Álvarez A. (2000: 25)

¿Qué entendemos por oralidad? Es uno de los modos de producción del lenguaje. Básicamente es la comunicación mediante los sonidos del lenguaje, o, de forma más sencilla, hablar. Al conversar con un compañero, por ejemplo, articulamos una serie de sonidos a los cuales se les asocia un significado; a su vez, nuestro compañero irá interpretando estos sonidos como un mensaje dando lugar a lo que conocemos como comunicación. Este proceso que he descrito recibe el nombre de circuito de la comunicación y podemos representarlo más exhaustivamente de la siguiente forma:
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Ejercicio: en la siguiente tira, identifique los elementos del circuito de la comunicación.

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La oralidad ha sido el modo de comunicación primigenio, tan antiguo como el caminar erguido y el uso de herramientas. Por medio de la oralidad se comenzó a transmitir el conocimiento del hombre, desde las artes culinarias hasta los saberes curativos. Pero su función principal, según Casmiglia y Tusón (1999), en Álvarez 2000, es abrir la senda a las relaciones sociales; tan es así que el síntoma más evidente de la ruptura de estas relaciones es la supresión del habla.

¿Qué entendemos por escritura? La escritura es otro modo de producción del lenguaje. Es la comunicación mediante signos gráficos a los que también se les asocia un significado. No es tan antigua como la oralidad, de hecho es secundaria, pues la oralidad ha existido sin la escritura, sin embargo, la escritura no puede existir sin la oralidad (Álvarez, 2000). La principal característica de la escritura es que está es despojada de muchos de los rasgos que distinguen a la oralidad, tales como la entonación, las hesitaciones, los falsos arranques, el ritmo y otros.

Por alguna razón se le ha atribuido mayor prestigio a la escritura y se ha tomado a ésta como lo perfecto, como el representante ideal de una lengua dada; en tanto, a la oralidad se le ha atribuido el carácter imperfecto y caótico sin entender que sólo son dos modos distintos de producir el lenguaje.
Y ¿Cuál es el problema? La invasión del ámbito de uno de estos modos por parte del otro provoca conflictos. Si habláramos como escribimos, sin tomar en cuenta algunos rasgos prosódicos como la entonación o el ritmo, nuestro discurso sonaría afectado y poco expresivo, el mismo efecto producido al leer, y nadie habla como lee. Si, por el contrario, escribiéramos como hablamos, sin considerar, por ejemplo, que no tenemos a nuestro interlocutor presente, enmendando al momento con tachas, dejando colar usos propios de la oralidad, etc.; el producto final será un escrito difícil de leer, poco claro e inservible para los fines de la comunicación escrita.

Ejercicio: a continuación lea los siguientes fragmentos, luego anote las dificultades que cada uno de ellos le presenta. Finalmente diga cuál de los dos textos le resulta más claro.
Texto 1
Pues no, yo… no he sentido eso porque… como uno tiene su trabajito pues no siente mucho la… la… la cue… la… lo que está pasando pues, tal vez lo siente aquel… aquella persona que… que no tiene dónde… vivir ¿entiendes? Trabajan el día y… se lo… a la noche, bueno eso lo hacemos todos ¿no? Pero… pero hay personas que … viven peor que uno, e… muchos pagan alquiler y no tienen un trabajo fijo, si tiene esa persona… e… para pagar el alquiler, no tienen cómo comer, si tienen para comer no tienen para pagar el alquiler, esos son personas que sí viven… mejor dicho, peor que uno pues. “mdc5ma”

Domínguez C. L., Mora Elsa (1998).El Habla de Mérida. Mérida: CDCHT.

Texto 2

En la noche de difuntos me despertó a no sé qué hora el doble de las campanas; su tañido monótono y eterno me trajo a las mientes esta tradición que oí hace poco en Soria.
Intenté dormir de nuevo; ¡imposible! Una vez aguijoneada, la imaginación es un caballo que se desboca y al que no sirve tirarle de la rienda. Por pasar el rato me decidí a escribirla, como en efecto lo hice.
Yo la oí en el mismo lugar en que acaeció, y la he escrito volviendo algunas veces la cabeza con miedo cuando sentía crujir los cristales de mi balcón, estremecidos por el aire frío de la noche.
Sea de ello lo que quiera, ahí va, como el caballo de copas… “El monte de las ánimas”, Gustavo Adolfo Bécquer


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2. El texto escrito

2.1 Secuencias textuales básicas: Tradicionalmente se ha definido a los tipos de textos como narrativos descriptivos, argumentativos y expositivos. Sin embargo, existe un hecho cierto: no hay en realidad textos “puros” Montolío, E. (2000: 42). Un cuento, por ejemplo, es de carácter narrativo, pero dentro de este esquema puede haber descripción, argumentación y diálogo. Es por ello que preferimos hablar de secuencias textuales y de géneros en el caso de los textos literarios, académicos, etc. Básicamente encontramos cinco secuencias: el diálogo, la narración, la descripción, la exposición y la argumentación.

2.2 El diálogo: en una de sus acepciones el DRAE lo define como Obra literaria, en prosa o en verso, en que se finge una plática
o controversia entre dos o más personajes.
En la literatura los diálogos abundan en el teatro, pero también en cuentos y novelas,
también podemos incluir la entrevista. Con lo cual concluimos que su ámbito es el género literario.

Ejercicio: observe el siguiente fragmento e identifique el diálogo.

El chucho sacudía los dientes con tastaseo de matraca, pegado a la jaula de sus costillas, a su jiote, a sus tripas, a su sexo, a su sieso.
Parece mentira, pero es a lo más ruin del cuerpo a lo que se agarra la existencia con más fuerza en la desesperada de la muerte, cuando todo se va
apagando en ese dolor sin dolor que, como la oscuridad es la muerte. Así pensaba otro de los hombres acurrucados entre las caballerías. Y no se aguantó y
dijo:

-Entuavía se medio mueve. ¡Cuesta que se acabe todavía el ajigolón de la vida! ¿Bueno Dios no hizo perecederos sin más cuento…, pa qué
nos hubiera hecho eternos? De solo pensarlo me basquea el sentido.

-Por eso digo yo que no es pior castigo el que lo afusilen a uno –adujo el del chajazo en la ceja.
-No es castigo, es remedio. Castigo sería que lo pudieran dejar a uno vivo para toda la vida, pa muestra…
-Esa sería pura condenación. Hombres de Maíz, Miguel Ángel Asturias.

2.3 La narración: la narración es una forma particular de exponer una un hecho, es una forma de enunciar una serie de
acontecimientos. Suele utilizarse para explicar cronológicamente un suceso; informa de lo que ha sucedido en el mismo orden en
el que ha sucedido
Montolío et al. (2000: 43), es decir, en orden cronológico. Debido a este hecho, los verbos aparecen,
por lo general, en pasado
. Hay un personaje o varios personajes de los que se cuenta algo y un narrador quien cuenta estos hechos.

Ejercicio: observe el siguiente fragmento e identifique los elementos de la narración.

La noche fría y húmeda, pero en la pequeña sala de Laburnum Villa los postigos estaban cerrados y el fuego ardía vivamente. Padre jugaban al ajedrez. El primero tenía ideas personales sobre el juego y ponía al rey en tan desesperados e inútiles peligros que provocaba el comentario de la vieja señora que tejía plácidamente junto a la chimenea.
-Oigan el viento –dijo el señor White; había cometido un error fatal y trataba de que su hijo no lo advirtiera.
-Lo oigo –dijo éste moviendo implacablemente la-. Jaque.
-No creo que venga esta noche –dijo el padre con la mano sobre el tablero.
-Mate –contestó el hijo.
“La pata de mono” W.W. Jacobs

2.4 La descripción: básicamente es dar información a través de datos o características tomadas de un entorno, un objeto o
sobre una realidad determinada, los cuales se van desfragmentando en partes cada vez más pequeñas y más específicas que también son
objeto de una descripción. Tiene por meta responder interrogantes como: ¿qué es?, ¿para qué sirve?, ¿cómo funciona?,
¿de qué se compone?, ¿qué partes lo integran?, ¿cómo son esas partes?.
El tipo de descripción puede variar según el ámbito para el cual se escribe. Nosotros nos concentraremos en la descripción del texto
académico.
La descripción en un texto académico, un artículo científico por ejemplo, debe llevar un orden estricto, debe ser de carácter objetivo y
todos los datos que brinde deben ser comprobables. Por otra parte, en un texto no académico el orden puede ser más flexible,
puede abundar la subjetividad y los datos suministrados pueden ser especulaciones.

Ejercicio: lea el siguiente fragmento prestando atención al orden de la información y al estilo.

Morfología y estructura del corazón

El corazón es un órgano de forma cónica situado en la parte central de la cavidad torácica, entre los pulmones. En su parte externa presenta un surco transversal y otro surco longitudinal, por donde discurren las arterias y las venas coronarias, así como los nervios que intervienen en su regulación nervios
En su parte interna presenta cuatro cavidades: dos aurículas y dos . Los ventrículos presentan paredes más gruesas que las aurículas y, a su vez, el ventrículo izquierdo es de paredes más gruesas que el . La aurícula izquierda está comunicada con el ventrículo izquierdo a través de la válvula mitral o bicúspide, y la aurícula derecha se comunica con el ventrículo derecho por medio de la válvula tricúspide. Las válvulas están constituidas por membranas (2 la bicúspide y 3 la tricúspide) insertas en las paredes del .
A la aurícula derecha llegan tres venas cavas (la superior y la inferior), mientras que a la aurícula izquierda llegan cuatro venas pulmonares. Del ventrículo derecho parte la arteria pulmonar, mientras que del izquierdo parte la arteria aorta. La llegada de la sangre al corazón por las venas se efectúa continuamente y sin impedimento, pues estas venas se abren libremente en la pared cardíaca. En cambio, la salida de la sangre de los ventrículos a las arterias está regulada por válvulas sigmoideas, que se abren únicamente cuando la sangre ventricular alcanza cierta presión como consecuencia de la contracción de la pared del.

J. Mulas, A. Sánchez et al. (1986), Ciencias Naturales, Madrid, Santillana. En Montolío (2000)
·
Orden y estructura: en el texto anterior, el recorrido de la descripción va desde lo externo hacía lo interno y de izquierda a derecha.
Dicho en términos aristotélicos, parte de lo general hacia lo específico o del todo hacia las partes, cuan árbol de cuyo sólido tronco se divide
en ramas más pequeñas y delgadas.

· El estilo: en un texto académico la terminología es muy específica, obsérvese en nuestro ejemplo las palabras en negrita, todas
con un significado técnico. Por otra parte el uso de los verbos en presente es un rasgo característico de las descripciones académicas.
Otra característica es el uso de conectores de carácter aditivo (a su vez, en cambio, mientras), los cuales van introduciendo nueva
información. Por último, cada párrafo equivale a un bloque de información que se va destilando cada vez más.

1.5 La exposición: es la secuencia textual prototípica para transmitir y construir el conocimiento Montolío (2000: 49), ya que por
medio de ella se pretende comunicar un saber, bien sea de carácter científico o cultural. Tiene por objetivo dar explicación a un problema
y plantear una posible forma de aclararlo.

· Orden y estructura: la exposición responde a un orden lógico donde primero se presenta el problema y luego su posible solución.
En cierto modo, es un orden similar al de la descripción, es decir, de lo general a lo particular, pero a diferencia de la descripción no
se trata de copiar el orden real que tiene un objeto determinado en el mundo, sino de construir mentalmente un orden que permita
acceder claramente al contenido y que permita también al lector ubicarse en la perspectiva adecuada para que pueda observar el
problema y la solución. Una secuencia expositiva consta entonces de dos partes: una que atañe a la explicación del problema
y otra que atañe al desarrollo de la solución. La segunda parte es la que más tiende a desarrollarse, ya que el problema muchas veces
puede ser enunciado en unas cuantas líneas, pero la solución precisa mayor detalle. La secuencia expositiva debe estructurarse bajo
un esquema que le permita al lector saber en qué punto del texto se encuentra. Tendremos oportunidad de verificarlo en el
apartado dedicado a la monografía.
· Estrategias: muchas veces, debido a la complejidad que rodea a los textos académicos, el autor debe tener bajo su manga ciertas
maniobras para facilitar al lector la comprensión de algunos términos. Algunas de estas estrategias son: la paráfrasis, los ejemplos,
las citas de autoridad y la clasificación.

Ejercicio: en sus manos tiene un artículo titulado “¿Jubilamos la Ortografía?”, preste atención al orden, a la estructura y a las estrategias que el autor emplea para situar al lector en el problema.

2.6 La argumentación: es tratar de convencer a otro de una afirmación u opinión. No es una secuencia exclusiva de los textos
académicos, de hecho argumentamos a cada instante.

· Estructura: la argumentación se compone de una tesis u opinión y uno o más argumentos. En el texto académico la tesis
suele recibir el nombre de hipótesis. Los argumentos, por su parte, son todos los datos y las afirmaciones objetivas y demostrables
que el autor presenta.

· Orden: hay dos esquemas para organizar una secuencia argumentativa: en primer lugar un esquema deductivo,
en el cual se presenta la tesis, se le compara con otras opiniones opuestas y se sustenta con los argumentos, finalmente
en una conclusión se reafirma o se modifica las tesis inicial; en segundo lugar un esquema inductivo, en el cual se presentan
los argumentos para luego al final a modo de conclusión plantear la tesis.

3 De la frase al texto: macro-segmentación y micro-segmentación.


Ferdinan de Suassure, padre de la lingüística moderna, define la lengua como un sistema; con ello quiere decir que es un conjunto
organizado de unidades que se relacionas entre sí. En el texto escrito, estas unidades abarcan desde los grafemas, las palabras,
las oraciones, el párrafo hasta llegar al texto. Todas estas unidades se van relacionando para construir un texto.
La palabra texto se deriva del latín textus, cuyo significado es tejido, de modo que el texto es un tejido y como bien
sabemos un tejido se elabora entrecruzando (relacionando) hebras (unidades) que van en sentido horizontal con hebras en
sentido vertical. El texto escrito no es diferente, pues la hebra que viaja en sentido horizontal se construye con palabras que a su vez
forman oraciones con las cuales construimos bloques a los que llamamos párrafos, estos a su vez son la hebra que viaja en sentido
vertical permitiendo la conformación de capítulos y apartados en un libro.

3.1 La macro-segmentación: como dijera anteriormente, los libros, por ejemplo, pueden ser divididos en capítulos o apartados
los cuales encierran unidades significativas llamadas párrafos. El final de un párrafo nos indica que algo termina y el inicio de otro que
algo va a comenzar Adam, J. M. et al. (1999: 41), de este modo va fluyendo la información en el texto.

Ejercicio: identifique los párrafos en el siguiente texto, diga de qué habla cada uno y cómo se relacionan.

El cautivo

En Junín o en Tapalqué refieren la historia. Un chico desapareció después de un malón; se dijo que lo habían robado los indios. Sus padres lo buscaron inútilmente; al cabo de los años, un soldado que venía de tierra adentro les habló de un indio de ojos celestes que bien podría ser su hijo. Dieron al fin con él (la crónica ha perdido las circunstancias y no quiero inventar lo que no sé) y creyeron reconocerlo. El hombre, trabajado por el desierto y la vida bárbara, ya no sabía oír las palabras de la lengua natal, pero se dejó conducir, indiferente y dócil, hasta la casa. Ahí se detuvo, tal vez porque los otros se detuvieron. Miró la puerta, como sin entenderla. De pronto bajó la cabeza, gritó, atravesó corriendo el zaguán y los dos largos patios y se metió en la cocina. Sin vacilar, hundió el brazo en la ennegrecida campana y sacó el cuchillo de mango de asta que había escondido ahí, cuando chico. Los ojos le brillaron de alegría y los padres lloraron porque habían encontrado a su hijo.
A caso a este recuerdo siguieron otros, pero el indio no podía vivir entre paredes y un día fue a buscar su desierto. Yo querría saber qué sintió en aquel instante de vértigo en el que el pasado y el presente se confundieron; yo querría saber si el hijo perdido renació y murió en aquel éxtasis o si alcanzó a reconocer, siquiera como una criatura o un perro, los padres y la casa.

Borges, Jorge L. (1960), El hacedor, Buenos Aires, Emecé.


3.2 La micro-segmentación: como la palabra micro lo expresa, queremos referirnos a unidades más pequeñas que expresan un
sentido completo y que, en la mayoría de los casos, está compuesta por un sujeto que realiza la acción de un verbo y lo que se predica
del sujeto. Esta unidad es conocida tradicionalmente como oración y forma parte de una unidad mayor denominada texto.

Ejercicio: segmente el siguiente texto en oraciones.

Toco tu boca, con un dedo toco el borde de tu boca, voy dibujándola como si saliera de mi mano, como si por primera vez tu boca se entreabriera, y me basta cerrar los ojos para deshacerlo todo y recomenzar, hago nacer cada vez que quiero la boca que deseo, la boca que mi mano elige y te dibuja en la cara, una boca elegida entre todas, con soberana libertad elegida por mí para dibujarla con mi mano en tu cara, y por un azar que no busco comprender coincide exactamente con tu boca que sonríe por debajo de la que mi mano te dibuja.

Cortazar, J. (1963), Rayuela. Madrid, Punto de lectura.

4 ¿Cómo enlazar las distintas unidades del texto? Principios de cohesión y coherencia.


Anteriormente dijimos que el texto se construye a modo de tejido. Para poder lograrlo esto, es necesario tener lazos que vinculen una
oración con otra y un párrafo con otro. Para que un texto tenga coherencia y se vea como un todo, debe relacionar cada oración de
forma ordenada para que de este modo no se rompa la hebra que va entrelazando el texto. La cohesión se logra por medio de
recurrencias, deixis o conectores

4.1 Las RECURRENCIAS: se da cuando unimos oraciones repitiendo un elemento de una en la otra o por medio de sinónimos.
Por ejemplo:

v Toco tu boca, con un dedo toco el borde de tu boca

v La casa donde moraba era herencia de sus padres. Por eso vivía en una casa grande.

v
4.2 Deixis: son palabras que indican personas (este, esa), lugares (allí, allá), tiempo (ahora, ayer); también los pronombres personales,
los pronombres relativos, los posesivos, los pronombres demostrativo y los adverbios de lugar y de tiempo, Vivaldi (2000: 170).
Por ejemplo:

v Un chico desapareció después de un malón; se dijo que lo habían robado los indios.

v Sin vacilar, hundió el brazo en la ennegrecida campana y sacó el cuchillo de mango de asta que había escondido ahí,
cuando chico.


v
4.3 Conectores: son palabras que indican una determinada relación entre las oraciones que enlazan. Por ejemplo:

v A caso a este recuerdo siguieron otros, pero el indio no podía vivir entre paredes.

Ejercicio: identifique en el texto “El cautivo” los diferentes elementos de cohesión y de coherencia.




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